Jorge Díaz Jiménez recibe la Medalla Conmemorativa de la Operación Balmis

14-01-2021

• El Teniente Enfermero, Reservista Voluntario, destinado en el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) ha sido reconocido por su labor contra el Covid-19 • Esta operación ha supuesto el mayor despliegue de las Fuerzas Armadas en tiempos de paz

Jorge Díaz Jiménez es Teniente Enfermero Reservista Voluntario y colegiado del Colegio Oficial de Enfermería de Málaga. Estuvo activo durante la pandemia destinado en la Unidad de Operaciones Especiales Aéreas Escuadrón de Zapadores Paracaidistas, sito en la base de Alcantarilla en Murcia. Motivo por el cual el Ministerio de Defensa le ha otorgado la medalla conmemorativa de la “Operación Balmis”.

Todo un reconocimiento oficial a los participantes en la lucha contra el Covid-19, cuya operación ha supuesto el mayor despliegue de las fuerzas armadas españolas en tiempos de paz. Cabe destacar que la “Operación Balmis” ha supuesto la coordinación de más de 20.000 intervenciones con un despliegue total de casi 190.000 efectivos en 2.300 poblaciones españolas.

Por ello, Jorge Díaz asegura que es un reconocimiento y esfuerzo de todo el colectivo militar, “de todos aquellos que han estado en las calles, luchando día a día y acompañando a nuestros ciudadanos más necesitados y vulnerables”.

Para nuestro colegiado, la medalla es “un accidente de tiempo y lugar”. “Lo que hemos vivido en las Unidades de Operaciones Especiales no es más que una analogía a las circunstancias que han sufrido los sanitarios desde el inicio de la pandemia”

Entre las mayores dificultades que se encontró, Jorge explica que “lo más complicado fue mantener la versatilidad y capacidad de adaptación a la multitud de labores que se requerían. Tuvimos que tomar decisiones y atender las necesidades de la población con un nivel de información sanitaria que cambiaba cada día” añade Díaz Jiménez.

“Cada día se actualizaba la información y se cambiaban los procedimientos. El apoyo a las instituciones que lo solicitaban y obedeciendo al mando responsable de la operación se facilitaba apoyo sanitario y logístico. Se participó en el diseño de material adecuado de protección para atender la falta de material. Apoyo de personal del Escuadrón en dispositivos policiales. Debimos tener disponibilidad completa para reforzar las capacidades que las administraciones demandaban”. De hecho, el EZAPAC participó también en la elaboración de mascarillas y su distribución, todo ello bajo el objetivo de proteger a los sanitarios.

Desde que se profesionalizó, el ejército creó la figura del reservista voluntario para incorporar a personas que pudieran aportar a la milicia su experiencia en la vida civil. De hecho, todos los años lanzan una convocatoria de todas las escalas con un número concreto de plazas. Así, el reservista voluntario se compromete, de forma voluntaria, a quedarse como máximo cuatro meses al año donde el ejército le necesite.

La Constitución ampara que todos los españoles podemos participar en la defensa de nuestro país. Jorge, entre muchos otros militares que se han dejado la piel en la Operación Balmis, son claro ejemplo de ello.

 

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