MADRID, 22/06/04.- Hoy se ha celebrado en Madrid la Jornada de Debate sobre “Responsabilidad y seguridad: nuevos retos para la sanidad”, organizada por la Organización Médica Colegial (OMC), la Fundación Abbott y Fundamed. Los principales temas tratados han sido la responsabilidad de los profesionales sanitarios, la implantación de planes de seguridad y la necesidad de establecer un baremo de daños por responsabilidad profesional. Esta Jornada se ha celebrado en la sede de la OMC y ha contado con la asistencia de varias personalidades, entre ellas, Fernando Puig de la Bellacasa, subsecretario de Sanidad y Consumo; Manuel Lamela, Consejero de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid; Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería; Guillermo Sierra, presidente de la OMC y Virgilio Zapatero, rector de la Universidad de Alcalá de Henares.
La principal conclusión de la Jornada ha sido la necesidad de contar cuanto antes con un baremo de daños que regule las indemnizaciones derivadas de los “efectos adversos” en el ejercicio profesional.
Máximo González Jurado ha señalado en su intervención el “progresivo y constante aumento en las reclamaciones, que en los últimos cinco años ha llegado hasta la cifra de 825”. Esta tendencia, unida a la disparidad de criterios a la hora de valorar los supuestos daños producidos en el ejercicio profesional, está propiciando “el progresivo abandono de las compañías aseguradoras, de manera que, en la actualidad, existe casi un monopolio de hecho”, con las consiguientes condiciones negativas a la hora de negociar con las mismas unas condiciones favorables para los colegiados.
Debido a las dos circunstancias anteriores, el presidente del Consejo General de Enfermería ha defendido la necesidad de contar cuanto antes con un baremo de daños específico para las reclamaciones contra el ejercicio profesional de los sanitarios.
Asimismo, ha señalado la necesidad de “gestionar en mayor y mejor medida los riesgos profesionales” de manera que la Administración adopte las decisiones que sean necesarias para garantizar la seguridad de los enfermeros en el ejercicio profesional. Según ha dicho “el enfermero sólo podrá ofrecer unos cuidados de calidad, si éste se haya cuidado y seguro”.
En su intervención ha aludido además a la conveniencia de crear grupos interdisciplinares que aporten una serie de puntos de vista distintos y complementarios para diseñar e implementar medidas de gestión de riesgos profesionales. Al final de su alocución, Máximo González Jurado ha apuntado hacia la conveniencia de establecer una infraestructura para la calidad sanitaria que tenga su base en los pilares de “la investigación, la normalización de la práctica profesional y la acreditación de profesionales, establecimientos sanitarios y centros formativos (así como los contenidos que se imparten en ellos).
El presidente de la Organización Colegial de Enfermería ha concedido especial relevancia a la prevención de riesgos laborales en sus tres vertientes física, psíquica y biológica. En este sentido ha valorado de forma muy positiva las últimas iniciativas adoptadas por la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid en materia de prevención y protección de los profesionales sanitarios.
Han acompañado a Máximo González en la mesa Fidel Illana, director general del Servicio Madrileño de Salud; Pedro González Salinas, asesor jurídico de la Organización Médica Colegial; José Ramón Luis-Yagüe, de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y Miguel Ángel Delgado, director de Gaceta Médica.