MADRID, 11/05/04.- González Jurado solicita a la administración una mayor atención para proteger a los enfermeros frente las agresiones de los pacientes

Según el documento, presentado hoy en el marco de las jornadas nacionales “Contra la violencia de género. Un compromiso social de la enfermería”, organizadas por la Escuela de Ciencias de la alud, organismo perteneciente al Consejo General de Enfermería, los enfermeros juegan un papel "clave" en la identificación y prevención de este problema. En este sentido, es necesaria la elaboración y aplicación de protocolos sanitarios para la detección precoz, y una actuación "integral". "Los profesionales de enfermería se encuentran especialmente capacitados para dispensar atención de salud a las víctimas de violencia de género, así como para fortalecer su capacidad de mejoras en sus condiciones de vida", señaló el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado.


Apuesta por a formación de los enfermeros en la materia

González Jurado apostó por desarrollar un programa de formación continua, dentro de los niveles educativos de pregrado y postgrado, para que los enfermeros puedan ofrecer una atención eficaz ante estos problemas. En este sentido, indicó que en el plan de estudios universitarios debería haber una materia educativa que abordase el tema de la violencia de género. Asimismo, durante las jornadas, organizadas por la Escuela Ciencias de la Salud, abogó por promover y participar en la investigación.

Por su parte, Ana Belén Arredondo, enfermera del Hospital Fundación Alcorcón de Madrid, denunció que su colectivo en los servicios de urgencias está "sometido a una sobrecarga asistencial, pero que se deben concienciar sobre el problema de la violencia doméstica". "Es necesaria una coordinación entre todos los colectivos sanitarios", dijo. En cuanto a los enfermeros, deben tener una "formación y sensibilización especial" que les permita conocer los síntomas físicos y psíquicos (depresión, confusión, ansiedad, somatización, intentos de suicidios, etcétera), así como poder analizar la actitud de la víctima y ofrecer la asistencia adecuada, explicó Arredondo.

Ante la sospecha de una posible agresión, hay que intentar mantener una entrevista privada con la víctima y hacerle preguntas sencillas y directas sobre los malos tratos, que "han demostrado ser las más eficaces". Asimismo, estos profesionales deben brindar una escucha activa, confidencialidad, evitar emitir juicios de valor, indagar posibles maltratos en otros miembros de la familia, y ofrecer todos los medios de apoyo a su alcance. "En estas cuestiones hay que evitar poner parches, y hay que trabajar para lograr una erradicación de la violencia doméstica", según la enfermera. Además, destacó la importancia de ofrecer asesoramiento y facilitar un teléfono gratuito de información y atención, así como elaborar un completo y preciso informe de lesiones, y ponerles en contacto con el asistente social.


Proteger a los enfermeros

Por otro lado, González Jurado aprovechó para demandar más atención a las administraciones con la finalidad de proteger a los enfermeros y otros profesionales sanitarios, que están "cada vez más sometidos a agresiones físicas por parte de los pacientes". Esta situación se debe fundamentalmente a la falta de presupuesto que se traduce en recortes de personal, los cuales no pueden ofrecer la asistencia adecuada a los enfermos, explicó. "Hay que invertir más en proteger al personal de los ambulatorios", concluyó.