Atentado en Madrid

            El  atentado del  11 de marzo  nos ha sacudido. La pérdida de vidas humanas, las secuelas para los que han sobrevivido, los sentimientos de perdida para familiares y allegados de las victimas, entre otras cosas porque podíamos haber sido también nosotros- como  ha sido el caso de la enfermera Inés Novellón Martínez- nos deben hacer reflexionar también.

Las consecuencias de dicho atentado todavía no las sabemos en toda su extensión. pero es seguro que estará en nuestra memoria durante mucho tiempo. Debemos estar orgullosos por  la labor ejemplar de muchas personas que han prestado los primeros auxilios, se han ofrecido para auxiliar a heridos y a familiares, desarrollando múltiples y variadas labores para atender todo tipo de necesidades, habiendo ofrecido su dedicación  y su tiempo en esta tragedia que ha necesitado y necesita de muchos recursos  como también de la colaboración de muchas personas, y equipos multiprofesionales, que debe mantenerse todo lo necesario.

         Las enfermeras y enfermeros han estado dispuestos desde el primer momento, acudiendo a los hospitales, a la calle y donde ha sido necesario. Nuestra profesión es un compromiso de cercanía y de acción cuidadora, como se está demostrando.  Nos sentimos orgullosos de estos ejemplos, que son referencias para todos nosotros, y que merecen todo nuestro reconocimiento.

Juan Antonio Astorga Sánchez
Presidente